Tuluá, al ser un Municipio intermedio,
estratégicamente localizado en el centro del Valle del Cauca, en el que
interactúan habitantes de todas las poblaciones aledañas, tiene el deber moral
y la obligación normativa a través de la Ley Estatutaria 1618 de 2013, “Por medio de la cual se establecen las
disposiciones para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad”; de apoyar la libre movilidad de las personas en
condición de discapacidad, con el fin de contribuir al libre desarrollo de su
personalidad; pero sin una cultura de la misma ciudadanía de saber que ellos
existen en nuestra sociedad y desean ser tratados de la misma manera igual que
a la mayoría de las personas, que no se les tilde, ni se les mire como “Personas Diferentes”; se les llama
personas con discapacidad, pero discapacidad de que o a qué? hacen lo mismo que
nosotros que no presentamos esta condición, es más desarrollan habilidades que
a cualquiera de nosotros nos gustaría aprender o adquirir.
La discapacidad la presentamos nosotros las
personas que no tenemos esta condición al no asimilar que ellos necesitan de
unas condiciones adecuadas en su entorno para su libre movilidad y desarrollo
personal, al no tener conciencia cuando construimos un andén afuera de la casa,
sin los elementos antideslizantes, sin accesos o con barreras que para ellos es
difícil de sortear; se debe de generar un cambio en la mentalidad de las
personas para no obstaculizar los espacios destinados para ellos, pero lo más
importante saber que ellos son seres humanos iguales a nosotros, que por el
contrario alcanzan aptitudes diferentes que les permiten desarrollarse en este
espacio tan hostil para ellos, pero que a pesar de las adversidades han logrado
en algunos casos ser personajes importantes que han dejado huella en la
historia de la humanidad.